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Nanotecnología al servicio de la salud pública: el dispositivo para detectar arsénico en el agua, diseñado por un colombiano en México

Apoyado por COLFUTURO para realizar sus estudios doctorales en México, Cristian Pinzón Topal, desarrolla un sensor nanotecnológico de bajo costo para detectar arsénico en el agua. Su trayectoria demuestra que el conocimiento de vanguardia adquiere gran valor cuando se transforma en una herramienta de gran utilidad para las comunidades vulnerables.

Celebramos los 35 años de COLFUTURO con 35 historias de personas beneficiarias del Programa Crédito Beca que están transformando y dejando en alto el nombre del país.

#PeríodoDeEstudios
Florencia, Caquetá Doctorado en Geociencias Aplicadas Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, México

Escrito por: Luis Carlos Proaños O.

En el laboratorio del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), en San Luis Potosí, México, el químico colombiano Cristian Esneider Pinzón Topal, nacido en Florencia y egresado de la Universidad de la Amazonia, pasa las horas evaluando cómo se desplazan los elementos contaminantes en la interfaz suelo-agua.

Para una persona proveniente de una población vulnerable en el departamento del Caquetá y desplazada por la violencia, que debió aplazar sus metas académicas en 2008 para cuidar a su madre, Blanca Topal Melo, y luego enfrentar su fallecimiento en 2020, el rigor aplicado a su labor en la ciencia es el resultado de su resiliencia.

“Desde niño tuve que ver cosas muy feas. Las ganas y la disciplina son lo que me han levantado todos los días a luchar por mi sueño. Además, el afán de poder llevar y aplicar lo que estoy haciendo a Colombia”, señala en entrevista con COLFUTURO.

Su presente está definido por una búsqueda de impacto mediante el uso de la ciencia en favor de las comunidades rurales: desarrollar un dispositivo [CP1] que contribuye a prevenir la exposición al arsénico mediante una detección temprana.

Actualmente, Cristian cursa su segundo año de doctorado en Geociencias Aplicadas, lo cual hace referencia al uso práctico de las ciencias de la Tierra para resolver problemas reales de la sociedad. Tras superar un rígido entorno académico inicial y la falta de laboratorios para su propuesta original, actualmente está sumergido en los avances de este dispositivo.

Cristian ha capitalizado su formación en química, biología y educación, recibida en Colombia, para reenfocar sus esfuerzos hacia el estudio de la movilidad del arsénico. Su trayectoria académica, además, incluye una beca internacional para realizar un curso sobre técnicas de conservación de la Amazonía, así como investigaciones en ecología de ecosistemas de agua dulce y técnicas de monitoreo.

En su cotidianidad, realiza revisiones sistemáticas bajo metodologías internacionales de alta exigencia y se sumerge en el diseño de un sensor nanotecnológico (estudio, diseño y manipulación de la materia a una escala extremadamente pequeña), que utiliza nanopartículas de oro y azul de metileno. Su trabajo actual se concentra en generar las condiciones hidrogeoquímicas exactas para que este desarrollo funcione con precisión en el terreno, analizando cada especie química presente en los acuíferos para blindar el sensor ante cualquier tipo de interferencia en campo.

Este nivel de concentración científica exige una estabilidad económica y emocional para afrontar la vida en el exterior. COLFUTURO ha hecho posible la primera, mientras que su esposo, Brayan Parra, ha sido un pilar fundamental para la segunda. Esa combinación le permite hoy concentrarse plenamente en su investigación y proyectar su regreso a Colombia con el propósito de fortalecer las redes de conocimiento del país.

La ciencia que se ocupa de los problemas

El impacto real de lo que Cristian hace responde a una crisis silenciosa de salud pública. El arsénico es el segundo contaminante más común en las aguas subterráneas del planeta, afectando de manera crítica a México, razón por la cual escogió este destino para realizar sus estudios doctorales, y representando un riesgo latente en regiones de Colombia, India y China.

Como el monitoreo estatal de estos pozos es costoso e intermitente, miles de familias consumen agua con altas cargas de toxicidad sin saberlo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 94 y 220 millones de personas beben de manera directa aguas subterráneas con concentraciones superiores al valor guía internacional.

El dispositivo en el que Cristian está trabajando busca resolver este problema: un sensor de bajo costo, portátil e intuitivo, que funciona con la misma lógica de facilidad de una prueba de embarazo.

El sistema tiene como objetivo que cualquier ciudadano pueda identificar en minutos si el agua de su hogar supera el límite seguro de 10 microgramos por litro establecido por la OMS, devolviendo el control de la seguridad sanitaria a la propia comunidad.

Para Cristian, este desarrollo técnico es inseparable de su vocación pedagógica. Tras una breve experiencia previa en la industria petrolera en el municipio de San Vicente del Caguán en Caquetá, ratificó que su verdadera misión está en las aulas.

Cuenta con 12 años de experiencia como docente en Antioquia, Caquetá y Norte de Santander. Es magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de la Amazonia y actualmente adelanta un doctorado en Educación en Venezuela. Su tesis propone un modelo de enseñanza de las ciencias naturales que adapta el aprendizaje a las capacidades de cada estudiante, con el propósito de mejorar la inclusión educativa de niños y niñas con discapacidad cognitiva leve y moderada.

“El legado más grande que me dio mi mamá fue la educación. Y hoy lo aplico buscando la forma de innovar en la ciencia. Aquí alguna vez un investigador me decía que él quería trascender a través de los papers, los artículos y los libros que publicaba. La diferencia es que yo quiero trascender por la forma en la que he impactado la vida de las personas”, finaliza.

ADN DEL TALENTO DE

Cristian Pinzón

Mi motor

La resiliencia y la disciplina aplicadas a la búsqueda proactiva de soluciones ante entornos de carencia y adversidad.

Referentes

Mi madre, Blanca Topal Melo, ejemplo de trabajo; y la Dra. Marina Olivia Franco Hernández, Instituto Politécnico Nacional, Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología, por ser modelo de calidad humana en la docencia.

Huella COLFUTURO

“Representa el respaldo esencial que dignificó mi calidad de vida en el exterior y construyó la plataforma para, en el futuro, regresar al país a generar innovación”.

Dato de impacto

Estudiante de segundo año de doctorado, desarrolla un sensor nanotecnológico portátil de bajo costo para la detección de arsénico en agua, mitigando riesgos de salud pública a nivel global.