Cristian Plaza, el conocimiento que regresó para transformar la formación superior en la Amazonía de Colombia
El biólogo caqueteño Cristian David Plaza Pérez llevó su experiencia académica internacional adquirida en Brasil y Estados Unidos de vuelta a Florencia. Hoy, desde la Universidad de la Amazonia, coordina posgrados enfocados en formar investigadores y liderar proyectos educativos para la transformación y el cuidado de la región.
Celebramos los 35 años de COLFUTURO con 35 historias de personas beneficiarias del Programa Crédito Beca que están transformando y dejando en alto el nombre del país.
#RegiónAmazoníaEscrito por: Comunicaciones COLFUTURO
El vínculo de Cristian con la naturaleza comenzó mucho antes de decidir que iba a convertirse en su profesión. Creció en Florencia, capital del departamento del Caquetá, y, durante los últimos años del colegio, una prueba de orientación vocacional confirmó aquello que ya intuía: las preguntas relacionadas con biodiversidad y ambiente eran las que más despertaban su interés. Estudiar Biología en la Universidad de la Amazonia terminó de darle forma a esa inclinación.
Dos docentes, Girley Collazos y Marlon Peláez, ampliaron su horizonte. Este último tenía experiencias y aprendizajes provenientes de otros países e invitaba a sus estudiantes a conocer otras formas de trabajar. Durante un congreso organizado por la universidad, Cristian escuchó conversar a un grupo de brasileños y tomó una decisión: quería aprender portugués y realizar una maestría en Brasil.
Salir para aprender otras formas de investigar
Cristian llegó a Brasil con los ahorros que había reunido desarrollando actividades de investigación y con la expectativa de acceder a algún apoyo para su labor científica. Ya instalado en la ciudad de Lavras, ubicada a unos 200 km de Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, otros colombianos le hablaron de COLFUTURO y decidió postularse al Programa Crédito Beca.
El respaldo llegó en un momento determinante. Sus recursos estaban por terminarse y ya había consultado cómo suspender el semestre para regresar a Colombia, trabajar y ahorrar nuevamente. Además, su visa de estudiante le impedía trabajar y el programa exigía una dedicación de tiempo completo. “Contar con el apoyo de COLFUTURO fue haber podido culminar mi maestría. Pude dedicarme a estudiar sin tener la preocupación del factor financiero encima”, recuerda.
La adaptación también implicó aprender portugués más allá del entorno académico. Si bien comprendía el lenguaje técnico de las clases, las conversaciones cotidianas le resultaban difíciles de asimilar. Pasados seis meses de inmersión dejó de traducir mentalmente y comenzó a entenderlo de manera natural.
En la maestría en Fitopatología de la Universidad Federal de Lavras, realizada durante 2013, estudió las enfermedades que afectan los cultivos. En el Caquetá había comenzado a investigar el caucho natural, pero la región brasileña a la que llegó estaba concentrada en la producción de café. Su director de tesis le propuso entonces una línea que también resultara útil para Colombia: evaluar si una nutrición mineral equilibrada podría ayudar a las plantas a responder mejor ante la roya.
Cristian analizó diferentes combinaciones de nitrógeno y potasio. Sus resultados reforzaron la importancia de no depender exclusivamente de productos químicos: una adecuada nutrición, acompañada de otras medidas de manejo, puede reducir costos y contribuir a sostener la producción agrícola. Al terminar la maestría permaneció cuatro años más en el mismo laboratorio para cursar el doctorado en Fitopatología. Durante ese periodo realizó una estancia de un año en la Estación Agrícola Experimental del estado de Connecticut, en Estados Unidos. La experiencia amplió su red académica y le permitió conocer nuevas formas de organizar proyectos, optimizar recursos y convertir los resultados de investigación en publicaciones científicas.
Regresar para formar nuevas generaciones
Cuando concluyó el doctorado, Cristian sintió que su ciclo de formación en el exterior estaba completo. Quería regresar a Florencia y estar cerca de su familia. Sin embargo, volvió sin los títulos convalidados y con experiencia relacionada como docente auxiliar de su orientador de tesis doctoral.
Mientras esperaba la respuesta del Ministerio de Educación, comenzó como voluntario en la fundación Picachos y luego participó en un proyecto de pago por servicios ambientales en municipios del Caquetá. Con las convalidaciones aprobadas buscó una oportunidad en la universidad pública donde se había formado. En 2020 regresó a la Universidad de la Amazonia como asesor de la línea de cambio climático del programa Ondas de Minciencias. Allí acompañó a docentes de zonas rurales en proyectos de investigación desarrollados con niños y jóvenes.
Posteriormente se vinculó a la coordinación del Doctorado en Educación y Cultura Ambiental y asumió responsabilidades en los posgrados de la Facultad de Ciencias de la Educación. El paso de la fitopatología a la educación no significó abandonar la investigación. Al contrario, Cristian trasladó a la gestión universitaria la disciplina aprendida en los laboratorios: observar qué funciona, ajustar procesos y construir rutas claras para producir conocimiento. Su trabajo tiene especial incidencia en las necesidades formativas de la región dado que, según un estudio del Observatorio de Economía de la Universidad Javeriana, la cobertura de educación superior en el departamento es del 34 % y solamente el 38 % de los estudiantes realiza una transición inmediata hacia la educación superior. Desde que llegó al cargo, ha impactado a 65 estudiantes que se han graduado de la maestría en Educación y el doctorado, en su gestión como coordinador.
La experiencia brasileña le sirvió como referencia para proponer una reforma curricular en programas de maestría y doctorado, optimizar recursos y fortalecer el trabajo colaborativo. El modelo fue adaptado a las necesidades de la Universidad de la Amazonia. Actualmente trabaja especialmente con docentes que buscan formación doctoral. Desde allí promueve investigaciones capaces de transformar las prácticas pedagógicas, los currículos y las propuestas didácticas. También sigue de cerca los cambios producidos por las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial, ante los cuales los programas educativos deben responder cada vez con mayor rapidez.
“El aporte que estoy haciendo desde la coordinación es atender las necesidades curriculares de los programas de formación posgradual y, sobre todo, impactar en la transformación del territorio desde la educación ambiental y el cuidado de la Amazonia colombiana”, explica.
Cristian ahora quiere que los investigadores en formación conozcan otros métodos de trabajo, construyan redes y comprendan que también pueden acceder a oportunidades internacionales. “A veces uno cree que, por haber nacido y crecido en regiones apartadas del centro del país, queda rezagado. Pero cuando busca oportunidades puede llegar muchísimo más lejos”, reconoce.
Su recorrido completa el círculo que sus profesores comenzaron años atrás. Ellos le mostraron que existían otras maneras de conocer y producir conocimiento; Cristian se formó en el exterior para vivirlas y regresó a su universidad de origen para multiplicarlas en la Amazonía colombiana.
ADN DEL TALENTO DE
Cristian Plaza Pérez
Mi motor
El compañerismo, la capacidad de convertir los problemas en oportunidades de mejora y una actitud orientada a encontrar soluciones.
Referentes
Su madre Aleida Pérez y su padre Aldemar Plaza; los docentes Girley Collazos, Armando Sterling y Marlon Peláez; y sus referentes académicos en Brasil, Edson Ampelio Pozza y Adelia Aziz Alexandre Pozza.
Huella COLFUTURO
“Fue la oportunidad de haber podido culminar mi maestría y dedicarme a estudiar sin tener la preocupación del factor financiero encima”.
Dato de impacto
Regresó a la Universidad de la Amazonia, donde se había formado como biólogo, y hoy aplica su experiencia internacional en la actualización curricular de posgrados y la formación de investigadores en educación y cultura ambiental, donde ha impactado a 65 estudiantes que ya se han graduado y donde acompañó 10 proyectos de investigación en cambio climático por docentes inscritos en el programa Ondas de Minciencias.