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Zulma Durán, convierte la biodiversidad de Casanare en oportunidades de desarrollo

Desde niña, Zulma Durán aprendió a mirar la naturaleza de Casanare como parte de su vida cotidiana. Años después, tras formarse en Colombia, Sudáfrica y Alemania, regresó a Yopal con una pregunta: cómo convertir esa riqueza natural en oportunidades para su territorio sin ponerla en riesgo. Hoy, junto con su familia, desarrolla en su empresa Plantar Ingeniería productos y tecnologías a partir de plantas aromáticas, residuos de cítricos y de eucalipto de la región.

Celebramos los 35 años de COLFUTURO con 35 historias de personas beneficiarias del Programa Crédito Beca que están transformando y dejando en alto el nombre del país.

#RegiónOrinoquía
Aguazul, Casanare Maestría en Ecosystem Services Technische Universität Dresden, Alemania

Escrito por: Comunicaciones COLFUTURO

En Yopal, las cáscaras de limón mandarino que algunos restaurantes descartan pueden terminar en la planta de destilación de Zulma Lorena Durán Hernández. Allí dejan de ser un residuo y se convierten en materia prima para elaborar aceites esenciales y productos de aromaterapia.

Zulma nació en Aguazul y ha vivido cerca del 80 % de su vida en Casanare. Creció junto a sus padres, sus abuelos maternos y sus dos hermanas, cerca de cultivos, pequeñas actividades ganaderas y los paisajes rurales de Yopal. De allí viene su relación con la naturaleza y también la preocupación que ha orientado buena parte de su carrera.

Casanare conserva ecosistemas, cultura y una amplia diversidad de fauna y flora, pero su economía ha dependido históricamente del petróleo y la ganadería. A esto se suma el crecimiento de cultivos agroindustriales como el arroz, la palma y la soya. Para Zulma, el desafío consiste en generar desarrollo sin que esas actividades terminen desplazando la identidad y la riqueza natural de la región.

Formarse para retornar el conocimiento a su territorio

A los 15 años dejó Yopal para estudiar Ingeniería en Recursos Hídricos y Gestión Ambiental en la Universidad Central, en Bogotá. Posteriormente cursó una maestría en Ingeniería Ambiental en la Universidad Nacional de Colombia. Eligió ese camino porque no quería que su única posibilidad profesional fuera trabajar en la industria petrolera: buscaba otras maneras de aportar a su territorio.

Tiempo después viajó a Sudáfrica para estudiar inglés, donde estuvo ocho meses y teniendo la oportunidad de combinar el aprendizaje del idioma con un voluntariado en una organización dedicada a la agricultura urbana y la seguridad alimentaria. La experiencia le mostró cómo el conocimiento ambiental podía vincularse directamente con las necesidades de una comunidad.

Al regresar a Colombia trabajó con la Universidad Nacional en un proyecto sobre servicios ecosistémicos desarrollado con comunidades de La Pedrera, en la Amazonía. Aunque parte de su trabajo se realizaba desde Bogotá, en 2013 decidió volver a Yopal. Allí se vinculó como docente e investigadora a Unisangil y a la Universidad Nacional Abierta y a Distancia. Y también trabajó en conservación de cuencas, desarrollo rural y apropiación social del conocimiento, mientras buscaba una nueva oportunidad para formarse en el exterior. A inicios del año 2019 ganó una beca para participar de un curso corto en la India sobre emprendimiento femenino financiado por la Embajada de India en Colombia y gracias a eso pudo reforzar sus capacidades de liderazgo y emprendimiento.

“Uno no debe engavetar sus sueños. Si tiene la ilusión de viajar, conocer y aprender, debe buscar la forma de hacerlo”, afirma.

Fue así como a finales del año 2019, a los 34 años, Zulma viajó a Alemania para estudiar en la Universidad Tecnológica de Dresden, con el apoyo de COLFUTURO. Allí cursó un programa interdisciplinario sobre Servicios Ecosistémicos y desarrolló su tesis con el Departamento de Ecología Fluvial del Centro Helmholtz de Investigación Ambiental, en Magdeburgo.

La experiencia amplió sus conocimientos sobre los ecosistemas y las relaciones entre ambiente, sociedad y desarrollo. También le permitió conocer otras formas de investigar y pensar soluciones que pudieran responder a las necesidades de los territorios.

La biodiversidad de la región, una alternativa sostenible

El interés por los aceites esenciales apareció desde antes de su viaje a Alemania cuando una vecina de su comunidad le mostró su cultivo de plantas de citronela y el proceso de destilación. Desde Alemania, mientras realizaba su maestría, Zulma y su pareja comenzaron a investigar más sobre las propiedades de los aceites, equipos y posibilidades de mercado. Finalmente, junto a una de sus hermanas, su pareja y ella mandaron a construir su propio destilador en Colombia ydesde el año 2022, avanzaron poco a poco en cultivos, pruebas y desarrollo de productos.

Después de explorar otros emprendimientos familiares, encontraron en la biodiversidad de Casanare una oportunidad para unir sus conocimientos y crear una empresa desde su propio territorio.

Hoy, desde Plantar Ingeniería, Innovación y Bioproductos, busca demostrar que la biodiversidad de su región también puede convertirse en conocimiento, tecnología y alternativas económicas sostenibles.

La empresa familiar reúne tres perfiles complementarios: Zulma, ingeniera ambiental; Oscar Quintero, su pareja, ingeniero electrónico, y Diana Duran, su hermana menor, ingeniera química. En Yopal cuentan con cultivos de plantas aromáticas, una planta de destilación y un laboratorio de calidad y transformación.

Extraen aceites de hojas, tallos, flores y frutos para producir roll-ons, brumas, mantequillas corporales y repelentes naturales. Sus productos se comercializan en línea, en ferias y en un espacio de la Gobernación de Casanare ubicado en un centro comercial de Yopal.

La empresa también experimenta con nanoemulsiones, una tecnología que permite obtener preparaciones más estables y facilitar la acción de los aceites esenciales. Actualmente exploran sus posibles aplicaciones en productos cosméticos y en alternativas para el control biológico de insectos.

“Uno tiene que mirar cómo retribuirle al territorio que ha sostenido a su familia, a sus amigos y a toda la gente que vive allí. Plantar todavía es una empresa en crecimiento, así que queremos generar investigación sobre la flora de la Orinoquía y construir una fuente de trabajo capaz de sostener a más familias”, finaliza.

ADN DEL TALENTO DE

Zulma Durán

Mi motor

“Ser feliz con lo que hago, contribuir a la conservación de la biodiversidad y construir una empresa que pueda generar trabajo y sostener a más familias”.

Referentes

Heliodoro Argüello, quien le enseñó a salir del escritorio y formular proyectos con las comunidades rurales; la investigadora Elena Stashenko, por su trabajo con los aceites esenciales en Colombia, y su padre, Víctor Durán, de quien aprendió la solidaridad y el amor por la vida y el trabajo en el campo.

Huella COLFUTURO

Una experiencia académica y familiar que le permitió conocer otras culturas y transformar lo aprendido por ella y su pareja en un negocio y proyecto de vida compartido desde campos disciplinares diferentes.

Dato de impacto

Desde Plantar han logrado aprovechar más de 3 toneladas de cáscaras de naranja, limón y mandarina, más de 1 tonelada de residuos de poda de eucalipto, involucrar a más de15 personas entre productores rurales y docentes que ahora siembran y replican sus conocimientos sobre plantas y aceites esenciales en sus entornos para llegar a desarrollar más bioproductos, creando nuevas oportunidades económicas a partir de la biodiversidad de su territorio.