Alejandra Bernal Guzmán, la abogada colombiana que está acercando a nuestro país a las decisiones globales sobre energía
Después de realizar su posgrado en Londres, la abogada Alejandra Bernal Guzmán regresó a Colombia decidida a trabajar en el sector público. Envió 17 veces su hoja de vida al Ministerio de Minas y Energía hasta conseguir una oportunidad. Fue la primera colombiana en hacer parte de la Agencia Internacional de Energía (IEA), en París. Desde allí acompaña el proceso para que Colombia se convierta en miembro de la organización y tenga un lugar en las conversaciones que definirán el futuro energético del mundo.
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#DestacadosEnElExteriorEscrito por: Comunicaciones COLFUTURO
Alejandra Bernal Guzmán se define como una buscadora de oportunidades. Del derecho pasó a la política ambiental; de allí, a la energía y los asuntos internacionales, y luego al mundo multilateral. En 2017 viajó a Londres con el apoyo del Programa Crédito Beca para cursar una maestría en Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente en University College London (UCL). “Buscaba complementar la formación recibida en Colombia, fortalecer mi nivel de inglés y exponerme a otras culturas y disciplinas. Siempre tuve la idea de irme y volver al sector público”, afirma.
Esa persistencia en buscar nuevas oportunidades que le permitan avanzar en su carrera profesional es, en gran parte, la razón por la cual ha llegado a la posición en la que se encuentra hoy: trabajando para que los países de América Latina fortalezcan su voz en en las conversaciones globales sobre energía lideradas por la IEA.
Diecisiete intentos en búsqueda de su objetivo
Regresó a Colombia a comienzos de 2019 sin un puesto asegurado, pero con un objetivo claro: trabajar en el Ministerio de Minas y Energía. Así que recuerda como una anécdota curiosa y que refleja su perseverancia, que envió diez y siete veces su HV, hasta que recibió la esperada llamada. Cuando ingresó a la entidad, combinaba funciones jurídicas con asuntos regulatorios y de política pública; poco después asumió la reconstrucción de la oficina de asuntos internacionales del Ministerio, que había sido cerrada años atrás.
Esa responsabilidad reunió lo aprendido en cada etapa: el derecho, la especialización ambiental, la maestría y su interés por la cooperación intergubernamental. Desde la oficina conectaba los temas energéticos nacionales con organismos, gobiernos y conversaciones internacionales.
Allí conoció de cerca el trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Agencia Internacional de Energía, justo cuando Colombia avanzaba en su participación en esos escenarios.
La experiencia despertó una nueva inquietud: pasar del servicio público nacional a una institución multilateral desde la que pudiera seguir trabajando con los gobiernos. Así que comenzó a postularse a varias organizaciones internacionales. La mayoría de las respuestas fueron negativas, pero cada proceso le permitió entender mejor qué buscaban esas instituciones. Finalmente, en 2021 una vacante en París abrió la siguiente puerta: “hay que intentarlo todo, aguantarse los “no” y tener la piel gruesa. La mayoría de las oportunidades se pierden por pensar de antemano: “no va a ser mío, yo no voy a pasar a esa universidad, yo no voy a ganarme ese trabajo”. Después de cincuenta puertas, alguna se abrirá”, sostiene con convicción.
Hoy, Alejandra es la oficial del Programa para América Latina en el equipo de Relaciones Globales de la Agencia Internacional de Energía. Desde allí trabaja con los gobiernos de la región para fortalecer sus políticas públicas en materia energética, conectándolos con el conocimiento, las experiencias y las buenas prácticas de otros países. En el caso de Colombia, su trabajo tiene una dimensión especialmente relevante: acompaña el proceso de adhesión del país a la Agencia, que está muy cerca de concretarse.
Un asiento para Colombia en la IEA
Trabaja especialmente con países de toda la región, conectando a sus gobiernos con análisis, datos y experiencias para fortalecer las políticas de seguridad y sostenibilidad energética.
Cuando Alejandra llegó a la Agencia, Colombia empezaba su proceso para convertirse en miembro. Hoy, casi seis años después, sólo está pendiente la ratificación del tratado por parte del Congreso de la República. Cuando este proceso se complete, se convertiría en el segundo miembro de América Latina después de México.
“Este hecho sería muy importante para nuestro país pues se trata de tener un asiento en el lugar donde se tienen las discusiones más importantes en temas de energía como seguridad energética, mercados, tecnologías y respuesta ante posibles disrupciones en el suministro. También Colombia podría mostrar sus avances, servir de inspiración para otros países y aprender de otras buenas prácticas”, explica con ilusión.
A pesar de no representar al Gobierno, ser colombiana le permite a Alejandra incorporar experiencias del país y de América Latina en espacios de discusión donde las perspectivas del sur global siguen siendo minoritarias.
Su aporte también está en tender puentes entre gobiernos, especialistas y organismos internacionales. En un entorno de múltiples idiomas y culturas de trabajo, procura comprender perspectivas diferentes y facilitar la comunicación. Además, participa en el programa de mentorías de la Agencia y acompaña a profesionales que se encuentran en etapas más tempranas de sus carreras.
Hoy, su propósito es seguir conectando a América Latina con las conversaciones que definirán su futuro energético. Y tiene claro que quiere servir definitivamente desde lo público, ya sea desde un gobierno, una organización internacional, un banco multilateral o una plataforma de cooperación.
ADN DEL TALENTO DE
Alejandra Bernal
Mi motor
Promover cambios que “muevan la aguja” y contribuyan al bien público.
Referentes
“Mentoras mujeres que, a lo largo de mi carrera, me han ayudado a abrir camino en un sector dominado por hombres”.
Huella COLFUTURO
“Ha sido un gran habilitador en mi vida y un aliado esencial que me permitió multiplicar mis oportunidades y llegar a lugares a los que, de otro modo, tal vez no habría podido llegar”.
Dato de impacto
En 2021 Alejandra fue la primera colombiana en integrarse a la Agencia Internacional de Energía, donde trabajan cerca de 450 personas. Allí, acompaña el proceso de adhesión de Colombia a esta organización gubernamental que asesora a gobiernos en temas de política energética y minerales críticos para la transición.