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La diplomacia es servir a Colombia, donde el país lo necesite

Para Nicolás Martínez Patiño, la diplomacia se construye en el contacto con las personas y en la capacidad de encontrar soluciones. Durante sus cinco años en el Consulado de Colombia en París acompañó a colombianos en situaciones de emergencia, acercó servicios a comunidades que estaban lejos y utilizó los datos para entender mejor sus necesidades. Hoy, como diplomático de carrera, lleva esa experiencia a nuevos retos en la Cancillería, con la convicción de que su trabajo puede contribuir a construir un mejor país.

Celebramos los 35 años de COLFUTURO con 35 historias de personas beneficiarias del Programa Crédito Beca que están transformando y dejando en alto el nombre del país.

#DestacadosEnElExterior
Bogotá D.C. Maestría en Expertise Économique en Politiques et Projets du Developpement Université Panthéon Sorbonne, Francia

Escrito por: Karina Llanos Gómez

“Hago mi trabajo con amor y por compromiso a mi país”. Así resume Nicolás Martínez su manera de entender el servicio público, más allá del cargo o del lugar donde ejerza. Escuchar a las personas, entender sus necesidades y encontrar soluciones son parte fundamental de su forma de trabajar. También lo son la amabilidad y el buen trato, que considera esenciales para construir relaciones de confianza.

Esa vocación de servicio tiene también un referente muy cercano: su mamá, Nancy Patiño. “Yo admiro profundamente a mi mamá, quien también fue servidora pública y profesora de la Universidad Nacional. Una madre soltera que crio y educó a tres hijos y nos dio oportunidades tan importantes como estudiar en el exterior. Jamás podré terminar de agradecerle todo lo que ha hecho por mí y por mis hermanos”, afirma Nicolás.

Su interés por entender el mundo y las distintas formas de abordar las políticas públicas lo llevó a formarse en el exterior. En 2015 realizó una maestría en Experticia Económica en políticas y proyectos de desarrollo, en la Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne, en París. El primer año lo cursó con el apoyo de ICETEX y el segundo, con la financiación del Programa Crédito Beca de COLFUTURO.

“Fue una experiencia increíble pues tuve compañeros de muchas partes del mundo, como Camerún, Madagascar, Irán y por supuesto de Francia. Compartir preocupaciones para seguir construyendo el desarrollo para cada uno de nuestros países me permitió reafirmar mi intención por servir desde lo público”, afirma.

Al regresar a Colombia, trabajó inicialmente como investigador y economista en Fedesarrollo y Asobancaria, sin embargo, buscaba un nuevo rumbo profesional. Así que una amiga le habló de la carrera diplomática y le propuso presentarse al concurso de ingreso. Nicolás encontró allí la posibilidad de construir una carrera de largo plazo y, al mismo tiempo, poner su formación al servicio del país. En 2017 realizó el curso de formación y un año después ingresó a la Cancillería como tercer secretario y comenzó el camino como diplomático de carrera.

Los tres primeros años trabajó temas de integración regional, relacionados con la Alianza del Pacífico, la Comunidad Andina y la Comunidad del Caribe. Después llegó la oportunidad de trabajar en el Consulado General de Colombia en París, donde tuvo contacto directo con la comunidad colombiana en Francia. Hoy, ocho años después de ingresar a la carrera diplomática, es primer secretario de Relaciones Exteriores y se prepara para asumir un nuevo reto profesional.

La diplomacia basada en las personas: su rol como Vicecónsul en París

Durante los 5 años que trabajó en el Consulado General de Colombia en París, Nicolás Martínez atendió a colombianos en situaciones de alta vulnerabilidad y acompañó a familias tras emergencias y momentos difíciles. En diciembre de 2024, tuvo que enfrentarse a uno de los episodios más difíciles de su carrera; un accidente de autobús ocurrido en los Pirineos franceses involucró a más de 30 colombianos que vivían en España. Nicolás viajó hasta la zona para acompañar a los afectados y sus familias y coordinar la atención con hospitales y autoridades francesas.

Otro de los casos que más recuerda fue en 2025 donde tuvo la oportunidad de apoyar alrededor de 60 familias colombianas que habitaban un edificio ocupado en Saint-Ouen-sur-Seine, el cual debía ser desalojado. Ante la situación, articuló el trabajo entre la comunidad, las autoridades locales y el equipo consular para identificar sus necesidades y encontrar una alternativa de alojamiento temporal. El resultado fue una solución que permitió a las familias permanecer en París.

“Representar a Colombia en otro país es un compromiso gigante, primero por dejar en alto el nombre del país en el mundo, demostrar a las autoridades extranjeras que somos un interlocutor confiable, trabajar en equipo para sacar proyectos adelante y encontrar soluciones para una comunidad y usar los datos para llevar los servicios hasta donde están los ciudadanos”, puntualiza.

Convencido de que las decisiones de política pública deben partir de información verificada, Nicolás también buscó utilizar los datos y la tecnología para acercar el consulado a la comunidad colombiana. Cuando llegó, el Consulado tenía una valoración de 2,5 estrellas en Google. Después de implementar una estrategia que consistió en mejorar el servicio al público, visibilizar el trabajo del Consulado y recoger la opinión de los usuarios, la valoración llegó a 4,2 estrellas, con más de 2.100 reseñas en Google Maps.

También cruzó información de Migración Colombia y del Registro Consular para identificar dónde estaban concentrados los colombianos y en qué lugares era necesario acercar los servicios. Ese análisis permitió, por ejemplo, impulsar un consulado móvil en Nantes acercando anualmente los servicios a la comunidad de más de 800 colombianos que viven en las regiones de Bretaña y país del Loira.

En la carrera diplomática, estudiar también hace parte del servicio. Los diplomáticos deben alternar períodos de trabajo de tres años en Colombia y cuatro en el exterior, una dinámica que los prepara para asumir nuevos retos y cambiar de rol constantemente. Por eso, aunque ya era momento de regresar al país, Nicolás está en París para iniciar, con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores, una comisión de estudios. Cursará una maestría en Estudios Avanzados Globales en el enfoque de Diplomacia y Gobernanza Internacional, en la Escuela de Asuntos Internacionales de París en la Universidad Sciences Po. Durante un año se dedicará a estudiar para adquirir nuevas herramientas que, a su regreso, pondrá al servicio de la misionalidad de la Cancillería y de los colombianos en el exterior.

ADN DEL TALENTO DE

Nicolás Martínez

Mi motor

La disciplina, la pasión por las cosas y los retos. “Sentir que puedo solucionar problemas a las personas”.

Referentes

Su mamá Nancy Patiño, quien lo motivó a estudiar y formarse en el exterior. Pepe Mujica, a quien tuvo la oportunidad de escuchar mientras cursaba su maestría con el apoyo de COLFUTURO. Y Rodrigo Pinzón, su último jefe en el consulado de Colombia en París, embajador de carrera diplomática, a quien define como un jefe muy humano, inteligente y con sentido del humor.

Huella COLFUTURO

“Es una herramienta indispensable para Colombia. Fue lo que nos permitió, al grupo de beneficiarios que viajamos ese año, realizar nuestros sueños profesionales y siempre que nos hacía falta la plata decíamos: no te preocupes porque tienes a papá COLFUTURO”.

Dato de impacto

La valoración del Consulado de Colombia en París pasó de 2,5 a 4,2 estrellas en Google, tras implementar una estrategia de mejora del servicio basada en la opinión de los usuarios. Y la implementación de un consulado móvil en Nantes, gracias al análisis de datos, beneficiando a los más de 800 colombianos que viven en las regiones de Bretaña y país del Loira.